bandera españa bandera ingles
IMPACTANTE EMOCIONANTE ANAFILACTICO

LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN RUBIAS Y EN MINIFALDA


el escandalo
El Escándalo (2019), de Jay Roach.


LA CUARTA OLA FEMINISTA SACUDE AL MUNDO Y A HOLLYWOOD, DONDE PROPUESTAS COMO EL ESCÁNDALO APUESTAN POR DAR (OTRO TIPO DE) ALTAVOZ A LAS MUJERES.


Las mujeres sabemos el efecto que causamos según la ropa y la actitud que tengamos. Roger Ailes, el fundador de Fox News, también lo sabía, y por eso en los platós de su cadena, el dress code para ellas estaba claro: vestidos cortos y ajustados acompañados de tacones. Si a ello se le sumaba una brillante melena rubia y una angelical sonrisa, se podía tener asegurado el puesto de trabajo. Ahora bien, ¿hasta dónde estaríamos dispuestas a llegar por ambición? ¿Cuáles son las líneas rojas? ¿Hay acciones intrínsecamente reprobables o dependen de la voluntad de quién las realiza? ¿Es obligatorio hablar si hemos consentido en hacer algo cuanto menos cuestionable? Estas son solo algunas de las preguntas que se nos plantean con El Escándalo donde presenciamos el desagradable modus operandi del entonces presidente de la todopoderosa Fox News a la hora de ascender o apostar por nuevos rostros en sus programas. linea cita blog
Tras el movimiento #MeToo iniciado contra el productor Harvey Weinstein, Hollywood nos trae el caso de acoso sexual contra Roger Ailes, expresidente de Fox News.
linea baja cita blog

Gretchen Carlson, una presentadora veterana interpretada por Nicole Kidman, es despedida de la cadena y empezará entonces un juicio mediático contra su antiguo jefe por acoso sexual continuado durante los años que trabajó allí. Piensa que será algo rápido pues es bastante sonora la afición de Ailes por imponer su poder y su control sobre las mujeres ambiciosas y hermosas a cambio de favores sexuales de distinto calado. Su sorpresa se convierte en decepción cuando se da cuenta de que ninguna empleada quiere unirse a su causa ni se atreve a denunciar. El temor a ser señaladas, a perder el puesto o a ser vistas como poco profesionales, impide a las implicadas dar un paso adelante. En paralelo, Megyn Kelly, comentarista política estrella de la cadena interpretada por Charlize Theron, tendrá que decidir de qué lado está mientras la joven Kayla Pospisil, personaje ficticio interpretado por Margot Robbie, probará su lealtad a Ailes de las maneras más terribles.


linea cita blog
En El Escándalo las protagonistas de la película son mujeres conservadoras, contrarias al #MeToo y que no se identifican con la terminología feminista actual.
linea baja cita blog
Uno de los momentos televisivos más impactantes de la era Trump fue cuando la consejera de la Casa Blanca y antigua jefa de campaña del presidente, Kellyanne Conway, salió en CNN diciendo que era víctima de una agresión sexual. Su voz tembló ligeramente pero después se recompuso y continuó con lo que había ido a hacer: defender al candidato republicano al Tribunal Supremo Brett M. Kavanaugh (que por aquel entonces estaba siendo acusado de agresión sexual) y al presidente Donald Trump. Más tarde confesó que no tenía planeado decir lo de la agresión.

Fue un momento totalmente inesperado y que sirvió para que la gente se preguntase si una mujer republicana y conservadora como Conway, que estaba siendo o había sido víctima de una agresión sexual, se identificaría o no con el movimiento #MeToo. ¿Se habría preguntado alguna vez cómo se sentiría si alguien saliera en CNN desestimando su palabra, como hizo después ella con los testimonios de las más de 20 mujeres que acusaron a Trump de conducta sexual inapropiada? ¿Era consciente de que al final estaban todas “en el mismo bando”? Y lo más importante ¿Lo estaban?

El Escándalo es la primera película de gran presupuesto tras el #MeToo viralizado por las denuncias contra el megaproductor hollywoodiense Harvey Weinstein. Es una propuesta muy interesante pues no pretende ensalzar a las activistas progresistas que reutilizaron el hashtag ni poner en valor a las actrices o políticas que lo defendieron. En El Escándalo las protagonistas de la película son mujeres conservadoras, contrarias al #MeToo y que no se identifican con la terminología feminista actual.


kayla la primera conversacion
Kayla (Margot Robbie) en la primera conversación que tiene con Ailes (John Lithgow).


Las mujeres de la película se visten todas las mañanas con el uniforme obligatorio de Ailes porque creen profundamente en la misión del canal. Son mujeres que, después de que una periodista en una escena menciona al New York Times, pronuncian un "ugh" colectivo y sonoro. Y que dicen frases como “no quiero salir en televisión, quiero salir en Fox”.

En una escena, una empleada tiene un encuentro sexual con otra compañera de la cadena tras el cual deja muy claro que no es lesbiana. La otra le pregunta si tiene algún tipo de conflicto interno por haberse acostado con una mujer a lo que ella responde que lo que realmente la horroriza es haberlo hecho con una demócrata encubierta (la compañera tiene un póster de Hillary Clinton en la habitación).

Otro de los mensajes recurrentes de la película es que sus protagonistas rechazan tajantemente el término feminista. El personaje de Charlize Theron, que detesta el comportamiento misógino de Trump hacia las mujeres, lo dice no una, sino tres veces. En una reunión de personal sobre un debate presidencial, Kelly, que será la moderadora, comparte su plan para preguntarle al entonces candidato Donald Trump sobre sus declaraciones despectivas hacia las mujeres. “¿Es esto algo feminista?" dice uno de los colegas cautelosamente, como si solo una desquiciada misándrica pudiera cuestionar a un hombre que llama a las mujeres "cerdas gordas, perras, vagas y animales asquerosos". Las compañeras del equipo de Kelly inmediatamente sueltan a la vez un: "¡Ella no es feminista!” como dejando claro que Megyn Kelly es una mujer seria.
Podríamos discutir aquí sobre la definición de "feminista" y argumentar que cualquiera que luche contra, por ejemplo, juzgar a las mujeres solo por sus apariencias es, le guste o no, feminista. Pero la información relevante es que Kelly no se ve así. Tampoco el personaje ficticio interpretado por Margot Robbie, que dice ver Fox News como una preciada tradición comunitaria en su familia y que no quisiera trabajar en ninguna otra cadena porque cree en las versiones que ahí se defienden y en la manera de enfocar y argumentar las noticias.

Las mujeres que nos muestra El Escándalo no quieren cambiar el sistema; les gusta. Simplemente preferirían que a medida que avanzan por éste, sus jefes fueran un poquito más considerados y dejaran de exigir ver su ropa interior antes de darles un ascenso.

Aunque la película no sea un documental plantea preguntas interesantes. ¿Cómo debería un movimiento que impulsa el cambio social masivo en las mujeres incorporar a aquellas que están satisfechas, o al menos, no en guerra declarada, con el statu quo? Aquellas que tienen un tremendo dolor personal, pero que se muestran frías o indiferentes respecto a los cambios políticos que podrían poner fin al dolor para miles de mujeres. Y, ¿Tiene el feminismo una única identidad o puede ser entendido también como distintas acciones llevadas a cabo por aquellas personas que con su comportamiento consiguen conducir a instituciones y empresas hacia la igualdad?
linea cita blog
“¿Es esto algo feminista?" Como si solo una desquiciada misándrica pudiera cuestionar a un hombre que llama a las mujeres "cerdas, perras, vagas y asquerosas".
linea baja cita blog


fotograma el escandalo
Margot Robbie y Kate McKinnon en un fotograma de El Escándalo.


linea cita blog
¿Cómo debería un movimiento que impulsa el cambio social masivo en las mujeres incorporar a aquellas que están contentas, o al menos no en guerra declarada, con el statu quo?
linea baja cita blog
"Mis padres son gente de Fox", dijo el guionista de la cinta, Charles Randolph (La Gran Apuesta, La Intérprete), en una reciente proyección de la película mientras explicaba cómo para contar una historia convincente de acoso sexual, pensó en su familia. Su madre y su padre podían dudar de la mediatización del movimiento #MeToo, pero también podrían identificarse con Megyn Kelly porque la veían todas las noches desde el sofá. Al contar la historia desde su perspectiva, Randolph pensó que eso los conectaría con la idea de que no es un problema partidista. Quizás de esa manera, sus padres y toda la gente que pensase como ellos, o que simplemente desconfiasen de versiones generalizadas y sensacionalistas, prestarían atención a una mujer que no se considerase feminista.

En el mismo evento, Charlize Theron habló sobre su lucha por interpretar a Kelly, a quien considera emocionalmente inescrutable y políticamente desagradable pero con las dosis correctas de humanidad. Manifestó querer creer que todos podemos ser terribles y aún así tener un momento en el que brillemos. Razón no le falta.

Y es que tanto las mujeres buenas como las mujeres malas, las mujeres progresistas como las mujeres conservadoras, las mujeres negras como las mujeres blancas o las mujeres ricas como las mujeres pobres, ninguna de ellas merece ser acosada sexualmente. Y ese es el mensaje que une.


charlize theron el escandalo
Charlize Theron y John Lithgow en El Escándalo.


Sin embargo, lo que mejor le sienta a El Escándalo es su disposición a dejar que las historias de las distintas mujeres protagonistas sean caóticas y complicadas. La Kelly de la película es aparentemente la heroína, pero cuando le dice a Kayla que la empresa la apoyará si va a RRHH a denunciar el acoso que está sufriendo, esta le pregunta por qué ella nunca denunció el suyo propio. Eso habría allanado el camino para otras empleadas más jóvenes, pues habrían tenido a Kelly como precedente de buen hacer. Kelly palidece al responder que ella también tenía que pensar en su propia carrera y, a veces, las decisiones correctas no son fáciles ni claras. Sí, sabemos que Roger Ailes tuvo comportamientos inapropiados, tipificados e injustificables con muchas de sus empleadas. Pero también sabemos que defendió sus carreras e incluso dio consejos que ayudaron a algunas de esas mujeres a llegar a lo más alto y a labrarse una gran reputación. De ahí que sean esas mujeres las que tengan que decidir qué hacer y qué lado tomar.

Al final, lo que sucede en la película es un fiel reflejo de lo que es la vida. El movimiento #MeToo no está lleno de mujeres santas y hombres malos. Está lleno de complejidades: mujeres que ponen la otra mejilla porque no quieren poner en peligro su propio éxito. Mujeres que no hacen inmediatamente lo correcto porque durante la mayor parte del tiempo ni siquiera está claro qué es bueno o qué es malo. Mujeres que aun habiendo sido acosadas o agredidas, no pueden creer que alguien como Donald Trump o Brett Kavanaugh (o Bill Clinton o John Conyers Jr.), puedan ser culpables. Abusadores que han sido maravillosos amigos y defensores de algunas víctimas, mientras hacían que la vida de otras fuese un infierno.

Incluso los hombres malos no son malos todo el tiempo. Son humanos. Y los buenos no son buenos todo el tiempo. Porque también son humanos. Como dijo el personaje del capitán pirata Jack Sparrow en Piratas del Caribe: La Maldición de la Perla Negra “una única proeza no redime a un hombre de toda una vida de fechorías, pero basta para condenarle”.



liv hewson el escandalo
Charlize Theron y Liv Hewson en El Escándalo.


Para más información sobre el caso Ailes, se puede ver la miniserie de siete episodios de Showtime titulada La Voz Más Alta que se encuentra en Movistar +. En ella Ailes es encarnado por un portentoso e irreconocible Russell Crowe y se nos ofrece una explicación más pausada y pormenorizada de los acontecimientos que aparecen en El Escándalo. linea cita blog
El movimiento #MeToo no está lleno de mujeres santas y hombres malos. Está lleno de complejidades.
linea baja cita blog


Etiquetas: El Escándalo, The Bombshell, crítica de cine, feminismo, Charlize Theron, Margot Robbie, Nicole Kidman, Donald Trump, Fox News

Publicado el 11/02/2020



Compartir:

icono facebook
icono linkedin
icono twitter
icono reddit
icono whatsapp
icono correo